Sábado 23 Febrero 2019
Hora de salida: 8:30h
c/ Méndez Álvaro, 44
Llegada a Madrid: 18h apróx.
Precio Autocar:
Socios numerarios: 5 €
Socios simpatizantes: 10 €
Socios juveniles: 10 €
Acompañantes: 20 €
Acompañantes con su coche: 7€
Acompañantes con su coche: 7€
Desnivel: 900 mts
Material: Botas de montaña, ropa de abrigo, agua, protección solar.
Indicaciones: El horario es orientativo y estará en función de las condiciones del terreno, así como de las vicisitudes que se produzcan durante el recorrido.
Inicio: Patones de Arriba
Fin: El AtazarMaterial: Botas de montaña, ropa de abrigo, agua, protección solar.
Indicaciones: El horario es orientativo y estará en función de las condiciones del terreno, así como de las vicisitudes que se produzcan durante el recorrido.
SENDA GENARO: DE PATONES DE ARRIBA A EL ATAZAR
Esta vez es el turno de repetir
la salida realizada en enero de 2012 a la Senda Genaro.
Se puede realizar en un máximo de
seis o siete etapas, dependiendo de las prisas y las suelas de las zapatillas
de cada uno (alguno lo ha hecho en dos), y desde octubre del 2010 hay un
pasaporte, a modo de “peregrina”, para ir sellando en los diversos
establecimientos, turísticos, bares, puntos de información etc., que han sido
habilitados para ello por la mancomunidad de pueblos del embalse. En la
variante BTT en un día hasta sobra tiempo para comer en alguno de dichos
pueblos.
La etapa que vamos a hacer es la
más dura de todas, incluso puede hacerse peliaguda si la climatología se
endurece, pero nada que nos impida en circunstancias normales acabar la etapa
con buen humor.
La ruta comienza en Patones de
Arriba, si tenemos la suerte de que el autobús pueda llegar hasta el
aparcamiento a las afueras del pueblo. De lo contrario a los 15 kilómetros
inicialmente previstos habría que sumarle 3 kilómetros.
Es el sitio más turístico de los últimos
30 años, cuando la ruina amenazaba con la desaparición de los 2 o 3 habitantes
que quedaban de este pueblo que del que se hablaba a principios del siglo XVI,
y que desde la creación a finales de los 50 de Patones de Abajo no levantaba
cabeza.
Entramos en el pueblo, subimos hacia la zona conocida
como “Las Eras”, es decir hacia el norte y en alto, callejeando hasta encontrar
el primero de los carteles, profusamente puestos, al menos en el primer tercio
del camino.
Esta senda se caracteriza por una
buena señalización, donde coinciden nuestro GR y un PR, por lo que veremos las
clásicas señales blancas-Rojas- amarillas.
Dato característico era el
“genaro” hombrecillo azul pintado en pizarras y muros, muchas veces pisoteado
por los senderistas, y que a modo de señal primitiva nos indica: “No Genaro, NO
buen camino “. No sabemos si sobrevive dicho hombrecillo, o los continuos
pisoteos lo han difuminado, pues desde hace 7 años no hemos vuelto a patear
esta senda.
La senda empieza empinarse para
salir del pueblo, llanea a media ladera según nos alejamos de él, y comienza
una subida, entre jaras, espectacular, al punto más alto de nuestro camino: El
Cancho de la Cabeza. (1267 mts con desnivel desde el pueblo de unos 500). Esta es una subida” tonta”, de
esas que hay que tomar con tranquilidad si no se quiere hiperventilar en la
subida por el cortafuego que nos lleva prácticamente hasta el Top
Llegaremos al vértice geodésico
del cancho, para contemplar la hermosa vista al norte, donde podremos ver toda
la extensión del embalse más grande de la comunidad. Pico ventoso normalmente, desde
donde se divisa nuestro final de etapa el pueblo de El Atazar.
Desde aquí comenzamos un
descenso, por pista bien señalizada, y entre pinares, que nos llevará hasta el
“poblado del Atazar”. Este poblado, en ruinas, fue el que se usó por los
trabajadores durante la construcción de la presa del mismo nombre.
En la mitad del poblado la pista
gira a la derecha, para ir a buscar la carretera M-134, la cruzamos con cuidado
y en dirección norte tomamos el viejo camino de la presa de la parra.
El camino se echa ladera abajo
buscando la pista que viene del cerro de la oliva al embalse de la parra e
iremos a cruzar el río, por el paso seguro de la presa.
Nosotros solo tenemos que seguir
el rastro de los Genaros, cuidando no meternos en la variante BTT, por aquello
de los atropellos, pegándonos a barrancos, siguiendo un camino a media ladera
que nos va subiendo poco a poco a las praderías de El Atazar.
Es un paisaje duro, un pelín
rompe piernas, de cuarcitas y pizarras, que se puede hacer largo ya que el fin
se ve cerca, aunque algo engañosamente.
El camino pasa por varios
tinados, al borde el Lozoya, ascendiendo sin parar, hasta cruzar el arroyo de
la pasada, siguiendo en vuelta y revuelta en dirección a las tapias del
cementerio del pueblo. Aquí se entronca la pista de BTT, y ya juntos entramos
en las afueras de nuestro destino.
