18 de febrero de 2019

SENDA GENARO

15k / 5-6 h / Esfuerzo MEDIO / Dificultad BAJA





Sábado 23 Febrero 2019


Hora de salida:  8:30h
c/ Méndez Álvaro, 44
Llegada a Madrid:  18h apróx.

Precio Autocar:
  Socios numerarios:        5 €
  Socios simpatizantes:  10 €
  Socios juveniles:          10 €
  Acompañantes:            20 €
  Acompañantes con su coche: 7€


Desnivel: 900 mts
Inicio: Patones de Arriba
Fin: El Atazar
Material: Botas de montaña, ropa de abrigo, agua, protección solar.
Indicaciones: El horario es orientativo y estará en función de las condiciones del terreno, así como de las vicisitudes que se produzcan durante el recorrido.


SENDA GENARO: DE PATONES DE ARRIBA A EL ATAZAR

Esta vez es el turno de repetir la salida realizada en enero de 2012 a la Senda Genaro.

El GR-300 es el único sendero de Gran Recorrido que es integro de la Comunidad de Madrid. Recorre en algo más de 52 Km todos los pueblecitos ribereños de ese monstruo de la ingeniería civil que es la presa de El Atazar.

Se puede realizar en un máximo de seis o siete etapas, dependiendo de las prisas y las suelas de las zapatillas de cada uno (alguno lo ha hecho en dos), y desde octubre del 2010 hay un pasaporte, a modo de “peregrina”, para ir sellando en los diversos establecimientos, turísticos, bares, puntos de información etc., que han sido habilitados para ello por la mancomunidad de pueblos del embalse. En la variante BTT en un día hasta sobra tiempo para comer en alguno de dichos pueblos.

La etapa que vamos a hacer es la más dura de todas, incluso puede hacerse peliaguda si la climatología se endurece, pero nada que nos impida en circunstancias normales acabar la etapa con buen humor.

La ruta comienza en Patones de Arriba, si tenemos la suerte de que el autobús pueda llegar hasta el aparcamiento a las afueras del pueblo. De lo contrario a los 15 kilómetros inicialmente previstos habría que sumarle 3 kilómetros.
Es el sitio más turístico de los últimos 30 años, cuando la ruina amenazaba con la desaparición de los 2 o 3 habitantes que quedaban de este pueblo que del que se hablaba a principios del siglo XVI, y que desde la creación a finales de los 50 de Patones de Abajo no levantaba cabeza.
Entramos en el pueblo, subimos hacia la zona conocida como “Las Eras”, es decir hacia el norte y en alto, callejeando hasta encontrar el primero de los carteles, profusamente puestos, al menos en el primer tercio del camino.



Esta senda se caracteriza por una buena señalización, donde coinciden nuestro GR y un PR, por lo que veremos las clásicas señales blancas-Rojas- amarillas.
Dato característico era el “genaro” hombrecillo azul pintado en pizarras y muros, muchas veces pisoteado por los senderistas, y que a modo de señal primitiva nos indica: “No Genaro, NO buen camino “. No sabemos si sobrevive dicho hombrecillo, o los continuos pisoteos lo han difuminado, pues desde hace 7 años no hemos vuelto a patear esta senda.
La senda empieza empinarse para salir del pueblo, llanea a media ladera según nos alejamos de él, y comienza una subida, entre jaras, espectacular, al punto más alto de nuestro camino: El Cancho de la Cabeza. (1267 mts con desnivel desde el pueblo de unos 500). Esta es una subida” tonta”, de esas que hay que tomar con tranquilidad si no se quiere hiperventilar en la subida por el cortafuego que nos lleva prácticamente hasta el Top
Llegaremos al vértice geodésico del cancho, para contemplar la hermosa vista al norte, donde podremos ver toda la extensión del embalse más grande de la comunidad. Pico ventoso normalmente, desde donde se divisa nuestro final de etapa el pueblo de El Atazar.

Desde aquí comenzamos un descenso, por pista bien señalizada, y entre pinares, que nos llevará hasta el “poblado del Atazar”. Este poblado, en ruinas, fue el que se usó por los trabajadores durante la construcción de la presa del mismo nombre.
En la mitad del poblado la pista gira a la derecha, para ir a buscar la carretera M-134, la cruzamos con cuidado y en dirección norte tomamos el viejo camino de la presa de la parra.

El camino se echa ladera abajo buscando la pista que viene del cerro de la oliva al embalse de la parra e iremos a cruzar el río, por el paso seguro de la presa.
Nosotros solo tenemos que seguir el rastro de los Genaros, cuidando no meternos en la variante BTT, por aquello de los atropellos, pegándonos a barrancos, siguiendo un camino a media ladera que nos va subiendo poco a poco a las praderías de El Atazar.
Es un paisaje duro, un pelín rompe piernas, de cuarcitas y pizarras, que se puede hacer largo ya que el fin se ve cerca, aunque algo engañosamente.

El camino pasa por varios tinados, al borde el Lozoya, ascendiendo sin parar, hasta cruzar el arroyo de la pasada, siguiendo en vuelta y revuelta en dirección a las tapias del cementerio del pueblo. Aquí se entronca la pista de BTT, y ya juntos entramos en las afueras de nuestro destino.