25 de junio de 2016

EL ELÉCTRICO DEL GUADARRAMA

8k / 3,30-4h / Esfuerzo MEDIO / Dificultad FÁCIL

Sábado 25 de Junio 2016


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Hora de salida:  8:30
c/ Méndez Álvaro, 44
Llegada a Madrid:  17:30-18h apróx.

Precio Autocar:
  Socios numerarios:        5 €
  Socios simpatizantes:  10 €
  Socios juveniles:          10 €
  Acompañantes:            20 €
  Acompañantes con su coche: 3€

                                                                   



Desnivel520 metros positivos.

Ruta lineal: Salida y llegada en diferentes puntos (Camorritos-Pto.Navacerrada)

Esfuerzo Medio

Dificultad:  Fácil

RecomendacionesLlevar agua abundante, protección solar, botas de marcha, alguna prenda de abrigo y bastones


Tras los pasos del "Eléctrico del Guadarrama"



Con esta salida vamos a explorar la historia de uno de los trenes más singulares de España, al tiempo que recorreremos algunos de los parajes más singulares de la porción central de la Sierra de Guadarrama. De paso conoceremos la triste historia de este ferrocarril avocado a la extinción por una política ferroviaria que no entiende de bienes culturales ni de conservacionismo.

La ruta 
Aunque el trazado de la línea empieza en Cercedilla, nosotros comenzaremos la caminata en la estación de Camorritos, junto a la colonia del mismo nombre creada por el ingeniero Aguinaga, que también fue responsable del diseño del ferrocarril. 

El trazado de esta línea ferroviaria se extiende desde la estación de Cercecilla al puerto de los Cotos, con una longitud de 18 kilómetros. Nosotros recorreremos la parte más transitable, que lleva desde el apeadero de Camorritos hasta la estación del puerto de Navacerrada. Allí subiremos hasta el puerto, donde nos recogerá el autobús que nos regresará a Madrid.

Seguiremos un camino que tras pasar por la Granja del Pradillo y el pie de la cóncava de Siete Picos, asciende más o menos paralelo a la vía del ferrocarril, visitando la estación de Siete Picos y las cercanías del apeadero de Collado Albo. 

Encaramados a este collado, el camino discurre sobre la vía del ferrocarril hasta alcanzar la estación del puerto de Navacerrada, en la parte baja del mismo y junto a la capilla de la Vírgen de las Nieves. 

La práctica totalidad del recorrido transcurre por el interior de frondosos bosques de pino silvestre. La ruta nos permitirá la visita de la estación abandonada de Siete Picos y pasa por el apartado collado Albo, que visitó Camilo José Cela a finales de los pasados 50, antes de publicar su recomendable libro de viajes Cuadernos del Guadarrama.

La historia
Aunque el año que viene se cumplirá exactamente un siglo desde el comienzo del proyecto de construcción del ferrocarril que une Cercedilla con los puertos de Navacerrada y Cotos, su inauguración se realizó hace 93 años. Fue el 23 de julio de 1923, cuando el puerto de Navacerrada conoció la más nutrida concentración de personalidades que jamás ha visto en su historia. Al frente de la insigne comitiva el rey Alfonso XIII y la reina Victoria Eugenia, junto a ellos el obispo de Madrid-Alcalá, ministro de Fomento, Gobernador Civil de Madrid y demás personalidades. Se agolpaban todos en los andenes de la flamante estación alpina del Guadarrama, mientras algunos se estremecían al escuchar los lejanos pitidos que resonaban en la montaña.

Al rato, un convoy asomó de las profundidades de la cóncava de Siete Picos. Su traqueteo fue novedad en la sierra y supuso un trasvase de tecnología e historia desde los Alpes a la sierra castellana (entonces Madrid solo era una ciudad en medio de las dos Castillas y la Comunidad de Madrid no era ni un sueño).

Construido a la manera de los convoys alpinos, el Électrico del Guadarrama, que así fue conocido desde el primer momento, fue un intento de modernizar y acercar a Europa a nuestras montañas, al tiempo que una formidable herramienta para el desarrollo de los, entonces, recién nacidos deportes alpinos. Así lo quisieron ver todas aquellas autoridades que, maravillados, subieron en los vagones del tren, engalanado con flores y banderas.

El lamentable abandono 
Poco queda de aquel espíritu y Renfe, o Adif, que tanto monta, desde hace años dejan morir este tren que podría suponer un alivio a los problemas del puerto de Navacerrada. Medidas como la extraordinaria reducción de sus horarios, la clausura de estaciones y apeaderos, la política de unos precios que parecen más del Oberland suizo que de nuestro Guadarrama, la prohibición de viajar con perros y las dificultades para remontar las bicicletas de montaña, tienen como objetivo final el desmantelamiento de la histórica línea ferroviaria. Si no lo han hecho ya es simplemente porque el tren está considerado como elemento estratégico para las comunicaciones del puerto de Navacerrada, en previsión de cualquier percance.

Y es una lástima, pues se está perdiendo una historia singular que une naturaleza y hombres en un espacio natural, no lo olvidemos, que ha sido recientemente declarado Parque Nacional. La potenciación de esta línea ferroviaria, con la simple medida de duplicar los tramos de vía de los cuatro apeaderos intermedios, permitiría que la única vía pudiera ser utilizada en ambos sentidos a la vez, cruzándose los trenes en dichos apeaderos y aumentando la cadencia a cuatro convoys por hora. Esto, junto con unos precios ajustados, evitaría la aglomeración de vehículos en los puertos de Navacerrada y Cotos, disminuyendo la contaminación de la atmósfera serrana.


Saludos


Alfredo Merino