29 de septiembre de 2019

PICOS DE EUROPA

27-30 Septiembre 2019




Día 27.- viernes.  Salida desde Madrid a las 14.00 con destino a Arenas de Cabrales donde el grupo se hospedará durante 3 noches.


Día 28.- sábado.  Se propondrán dos rutas, ambas saldrán desde Puente Poncebos e irán a Bulnes. La marcha larga ascenderá al Naranjo de Bulnes y variante más fácil sin ascender hasta el Naranjo, dirigiéndose directamente hasta Sotres donde las dos marchas finalizarán.

Marcha larga: Puente Poncebos - Bulnes- Terenosa –Urriellu –Terenosa -Sotres
Km: 18
Desnivel: 1700 metros
Duración: 9 h.
Dificultad: Alta.
Esfuerzo: Muy alto.

Marcha corta: Puente Poncebos – Bulnes – Terenosa – Sotres.
Km: 12
Desnivel: 1000 m
Duración: 5 h.
Dificultad: Media.
Esfuerzo: Medio.

Día 29.- domingo.  
Paseo por Lagos de Covadonga hasta Vega de Ario y regreso.
Km: 16
Desnivel: 600 m
Duración: 6 h.
Dificultad: Media.
Esfuerzo: Muy alto.

Día 30.- lunes.
Ascensión Jou de Alda y visita a su cueva. Después regreso a Madrid para llegar a última hora de la tarde.
Km: 5
Desnivel: 200 m
Duración: 2 h.
Dificultad: Baja.
Esfuerzo: Bajo.


6 de septiembre de 2019

CUERDA LARGA

18k / 7 h / Esfuerzo ALTO / Dificultad ALTA



Sábado 7 Septiembre 2019
Hora de salida:  8:00 h
c/ Méndez Álvaro, 44
Llegada a Madrid:  18:30 h apróx.

Precio Autocar:
  Socios numerarios:        5 €
  Socios simpatizantes:  10 €
  Socios juveniles:          10 €
  Acompañantes:            20 €
  Acompañantes con su coche: 7€

Desnivel:  1035 mts
Inicio: Puerto de Navacerrada (Madrid)
Fin: Puerto de la Morcuera (Madrid)
Material: Botas de montaña, agua, protección solar.
Indicaciones: El horario es orientativo y estará en función de las condiciones del terreno, así como de las vicisitudes que se produzcan durante el recorrido.
    CUERDA LARGA

    Cuerda Larga es la excursión más apreciada y prestigiosa de cuantas pueden recorrerse en la Sierra de Guadarrama. Lo es por su longitud, 18 kilómetros; su recorrido, pues asciende una decena de dosmiles; la altitud por la que discurre, siempre por encima de 2.000 metros; por la línea del horizonte que compone y que es bien visible desde Madrid, así como por la magia que desprenden algunos de sus nombres, como Cabezas de Hierro, Asómate de Hoyos o las Lomas de Pandasco.

    Considerada la más exigente entre las rutas clásicas de estas cordillera, su recorrido exige un notable esfuerzo y grado de compromiso. Tanto si es verano, donde el sol castiga a los aspirantes a su recorrido, como sobre todo, en invierno, cuando su recorrido sólo es apto para expertos alpinistas a causa de la acumulación de hielo y nieve en todos sus parajes.

    No por ello debe ser considerada como una actividad poco accesible. Todo lo contrario; con el grado de preparación adecuado y un buen conocimiento del terreno, proporcionará a los montañeros experiencias inolvidables.

    Debe su nombre la Cuerda Larga a la línea casi horizontal que compone su sucesión de cumbres, vistas desde la distancia. Simula eso, una larga cuerda tendida. Una vez metidos en faena se comprende lo ilusorio del nombre, pues los desniveles a salvar son considerables y su conjunto supera los 800 metros, sólo en ascenso.

    Al ser una ruta lineal, es decir que el sitio donde concluye no es el mismo en el que se inicia, puede comenzarse por cualquiera de sus dos extremos: los puertos de Navacerrada, al oeste, y La Morcuera, al este. Aunque lo habitual es hacerlo desde el primero de ambos.

    La primera parte de la excursión consiste en subir desde el Puerto de Navacerrada hasta el Alto de las Guarramillas, la popular Bola del Mundo. Discurre esta primera tirada por la carretera de hormigón que serpentea a lo largo de toda la vertiente oeste de Las Guarramillas. Es un tramo áspero y desagradecido que en invierno se convierte en pista de esquí, siempre que haya nieve, lo que es excepción desde hace más de diez inviernos. Existe la posibilidad de ascender evitando la carretera. Para ello habría que recorrer el empinado sendero que discurre justo bajo el tendido del telesilla. De una u otra manera se alcanza la estación superior del remonte, en la Primera Guarramilla (2.178 metros).

    Continuar por la carretera, o sobre la loma situada a su izquierda, norte, hasta las cercanías de la estación de televisión, inconfundible con su antena similar a un cohete (2.265 metros). Bordearla por su lado norte, izquierda, empalmando con un sendero señalizado con marcas blancas y rojas que, a continuación, transita por la prolongada loma que hacia el este, deja a su izquierda los remontes de Valdesquí.

    Un largo pero tendido descenso concluye en el collado de las Guarramillas, situado a 2.158 metros, iniciándose de inmediato la fatigosa cuesta de Valdemartín. Se hace justo a la derecha de las pistas de Valdesquí. Por terreno muy empinado y despejado se deja atrás una caseta de piedra con un poste metálico, alcanzándose la alargada cima de Valdemartín (2.280 metros).

    Alcanzar el collado de Valdemartín (2.151 metros) es el siguiente paso, tras el que se inicia la última subida fuerte de la travesía, la que lleva a la cimera de las Cabezas de Hierro. La subida es larga, pero menos empinada que la anterior. Discurre en la parte alta a través de amplios canchales donde no conviene perder el camino, bajo pena de tener que continuar triscando de piedra en piedra.

    Tras ello se alcanza la cima de Cabeza de Hierro Menor (2.374 metros) a la que separa un breve collado de su hermana, Cabeza de Hierro Mayor (2.383 metros), señalada por un vértice geodésico. Continuar por la plana cimera rumbo noreste hasta su extremo.

    Aquí se inicia una larga y empinada bajada que cuenta sin embargo con un buen sendero que hace un par de giros hasta el collado de la Peña de los Vaqueros (2.219 metros), señalizado por una inconfundible roca de gran tamaño. Desde aquí discurre la parte más horizontal de Cuerda Larga, que se corresponde con la zona central de la travesía.

    El camino discurre durante un par de kilómetros por la parte más alta de la loma sorteando matorrales y afloramientos rocosos hasta las Lomas de Pandasco (2.243 metros) y el collado de Las Zorras (2.176 metros).

    La subida al Alto de Navahondilla (2.230 metros) es la siguiente etapa, tras el que enseguida se arriba al cerro de Asómate de Hoyos (2.239 metros). Estamos en el punto de Cuerda Larga más cercano a La Pedriza del Manzanares, resultando en esta parte y hasta La Najarra muy habitual la presencia de cabras montés.

    Se continúa por la meseta de esta cima, rumbo sureste hasta que el sendero pierde altura y alcanza el collado de Pedro de los Lobos (2.047 metros). La subida a la Loma de los Bailanderos (2.135 metros) es algo complicada, pues el camino se pierde a ratos por la ladera pedregosa.

    Desde la Loma de Bailanderos el camino discurre entre los afloramientos rocosos que llevan al collado de la Najarra (2.010 metros), ahora con el camino perfectamente marcado.

    Varios peñascales surgen en este portacho, bordeándolos el camino antes de enfrentarse a la prolongada subida al pico de La Najarra. Lo hace recorriendo la arista oeste de la montaña, que se prolonga hacia los barrancos de Hoya Antón con los afilados riscos de Peña Arcón.

    Al final del roquedo se sitúa el hospitalario refugio de La Najarra, y que ya hemos visitado en alguna ocasión con ACUDE, clavado a la última punta del roquedo. El camino sigue ahora por una arista cada vez más roma y tumbada hasta que desemboca en una amplia meseta, en cuyo centro se alza el peñón cimero de la Najarra (2.106 metros).

    Descender del peñón cimero rumbo norte, en busca de un sendero que se difumina entre los piornos. Seguir por la línea divisoria de cumbres y con una valla de espino a mano izquierda. La senda salva los afloramientos rocosos hasta que concluye en el Puerto de La Morcuera.



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