Dificultad MEDIA/ALTA / Esfuerzo ALTO
4 y 5 de Julio 2014
Plazas agotadas
Grupo 1.
Ascensión al refugio Antonio Víctory
Longitud: 7
km.
Desnivel:
870 metros (Nogal del Barranco, 1.100 m; refugio Antonio Victory, 1.970
m).
Horario:
5-6 horas. (i/v) sin contar paradas
Dificultad:
MEDIA.
Esfuerzo:
MEDIO/ALTO.
Ruta:
lineal, ida y vuelta por el mismo camino.
Grupo 2. Ascensión
a La Mira
Longitud: 11
km.
Desnivel:
1.243 metros (Nogal del Barranco, 1.100 m; La Mira 2.343m)
Horario:
6-7 horas. (i/v) sin contar paradas
Dificultad:
MEDIA/ALTA.
Esfuerzo:
ALTO.
Ruta: lineal (salida y llegada al mismo punto)
DESCRIPCIÓN DE LA RUTA
Se
trata de una de las excursiones más clásicas e imprescindibles de España. Son
los Galayos un singular conjunto de agujas que se alza en la vertiente sur de
la Sierra de Gredos y componen uno de los escenarios montanos más
impresionantes de nuestra geografía. Lugar recurrente para los montañeros y
escaladores de Madrid y Castilla, sus más de cincuenta riscos y torreones se
alzan verticales en mitad de la ladera, ofreciendo una vertiente que sobrepasa
holgadamente los 300 metros de vacío.
El
camino que lleva a este paraje se inicia en el Nogal del Barranco, enclave situado a 1.100 metros de altura en el
término abulense de Guisando, desde donde arrancaremos a primera hora de la
mañana en busca de las alturas gredenses.
La primera parte de la
marcha discurre por el llamado Carril,
característico camino empedrado que remonta un profundo valle abierto por el
río Pelayo, hasta su misma cabecera sobre la que se sitúan Los Galayos. Carente
de la menor dificultad, se trata sin embargo de un tramo esforzado que supera
un desnivel de 600 metros que no es nada desdeñable.
Concluye esta primera parte del Carril a 1.700
metros de altitud, en La Apretura,
así denominada al juntarse ambos lados de la garganta, discurriendo en medio el
estrecho curso de agua que da origen al Pelayo. A partir de este punto, el
camino cambia de ladera y empieza la larga y cansina subida, más empinada que
el primer tramo aunque más corta, que negocia con sucesivos zigzagues que
concluyen en el refugio Antonio Víctory.
Situado
en la llamada Majada de las Borras, el único lugar horizontal de toda la
garganta, el refugio se alza enfrente de los Galayos y justo bajo su cima más
emblemática, el Torreón. Este refugio fue construido en 1949 para dar cobijo a
los numerosos escaladores y montañeros que visitaban el lugar. Su nombre
recuerda al histórico montañero madrileño que efectuó numerosas primeras en
estas montañas en los albores del siglo XX. Mal cuidado y parcialmente
abandonado durante bastantes años, en la actualidad parece haber recuperado
algo de su pasado vigor y mantiene un servicio de guardería.
En el refugio concluye la
segunda parte de la marcha. A partir de aquí solo seguirán
quienes se encuentren con fuerzas suficientes, pues queda la parte más
complicada de toda la excursión. El camino desaparece al alcanzar el refugio,
continuando a partir de su majada un sendero, a veces ni eso, que trisca entre
las grandes peñas acumuladas al pie de las agujas de los Galayos, salvando un
desnivel cercano a los 250 metros a los que hay que añadir otros 150 de la
cresta cimera. De gran esfuerzo, exige al mismo tiempo conocimientos de la
marcha montañera, pues algunos tramos transitan sobre rocas no demasiado
estables.
La cansada pendiente concluye en el collado de la Canal Seca, sobre el que se extiende la línea de cumbres y el
paraje denominado Los Pelaos, a unos
2.200 metros. En este lugar resulta sencillo contemplar a las abundantes
cabras monteses. A partir de aquí, ya sin dificultad alguna, el camino gira a
la izquierda y se dirige al antiguo torreón del telégrafo óptico erigido en la
cumbre de la Mira. Ya en la cima, a 2.343 metros, se contempla una
impresionante vista aérea de la abigarrada crestería de los Galayos, mientras
que hacia el otro lado el panorama se prolonga hasta el lejano Alto Gredos.
Reposados
los pulsos y templado el ánimo con tan fantástica visión del espinazo de
Castilla, como Miguel de Unamuno llamaba a estas montañas, se impone el regreso
de este lugar que por unos momentos hemos compartido con buitres y cabras. La
alegría que hincha nuestro espíritu repara el cansancio haciendo más llevadero
el largo camino que nos trajo hasta las magníficas alturas.
DATOS
PRÁCTICOS
Material
imprescindible:
- Botas de montaña
- Bastones
- Cantimplora
- Protección solar (crema, gorra y gafas de sol)
- Chubasquero
- Forro polar
- Comida para la excursión
Viernes
4
Sábado
5
- Desayuno a partir de las
7:00h
- 8:00h Salida en autobús al
Nogal del Barranco (punto de inicio de la excursión)
Hay que dejar el equipaje en el autobús y prever
dejar ropa de recambio a
mano
para el viaje de vuelta).
- La subida hasta el Refugio Victory nos
llevará 2h30’, en este punto, tras un descanso, el grupo-2 partirá hacia a
La Mira (1h aprox.). Regresaremos al refugio para comer todos juntos y a
las 15h, como muy tarde, comenzaremos el descenso hasta el Nogal del
Barranco.
La salida hacia Madrid está prevista a las 18h, llegada a
Madrid entre las 20:30 / 21:00h
Saludos
Alfredo Merino