Sábado 25 de Enero
c/ Méndez Álvaro, 44
Regreso: 18:00h apróx.
Regreso: 18:00h apróx.
Precio Autocar:
Socios numerarios: 4 Euros
Socios simpatizantes: 8 Euros
Socios juveniles: 8 Euros
Socios Senior : 15 EurosAcompañantes: 18 Euros
Ruta circular
DESCRIPCIÓN DE LA RUTA
“Cárcavas de Patones y meandros del Lozoya”
Ruta poco frecuentada que recorre la frontera entre Madrid y Guadalajara por los pliegues más meridionales de la Sierra Norte. Será la partida en el Pontón de la Oliva, presa histórica que marca el inicio del Canal de Isabel II y lo que supuso la llegada del agua corriente a la capital madrileña hace más de siglo y medio.
A continuación, una breve tirada lleva hasta uno de los paisajes más extraños, sino el que más, de cuantos se extienden por la península Ibérica. Estas cárcavas son una curiosa formación creada por los agentes erosivos, que han producido un bosque de estilizadas agujas de arena de más de 40 metros de altura y una base en ocasiones de un par de metros, que se mantienen sorprendentemente en pie.
Tras ello, regreso a la presa del Pontón y las paredes y cuevas de Patones, importante lugar de escalada y espeleología.
A continuación, remontaremos el curso final del Lozoya, que es el tramo más solitario y desconocido del río que nace en el lejano Peñalara, no lo olvidemos, hasta alcanzar la Presa de la Parra. El regreso se efectuará por el camino de la ida, por el fondo del valle abierto por el Lozoya o, según aconsejen las circunstancias y el gusto de los participantes, por el algo más cansino que recorre las cimeras de los cerros y campos desnudos, más solitarios todavía que el curso del Lozoya, hasta regresar al punto de partida.
Se trata de una ruta esforzada por su larga longitud, aunque carece de dificultades técnicas, aparte de las derivadas de remontar alguna tediosa y prolongada pendiente.
Saludos
Alfredo Merino
Ruta poco frecuentada que recorre la frontera entre Madrid y Guadalajara por los pliegues más meridionales de la Sierra Norte. Será la partida en el Pontón de la Oliva, presa histórica que marca el inicio del Canal de Isabel II y lo que supuso la llegada del agua corriente a la capital madrileña hace más de siglo y medio.
A continuación, una breve tirada lleva hasta uno de los paisajes más extraños, sino el que más, de cuantos se extienden por la península Ibérica. Estas cárcavas son una curiosa formación creada por los agentes erosivos, que han producido un bosque de estilizadas agujas de arena de más de 40 metros de altura y una base en ocasiones de un par de metros, que se mantienen sorprendentemente en pie.
Tras ello, regreso a la presa del Pontón y las paredes y cuevas de Patones, importante lugar de escalada y espeleología.
A continuación, remontaremos el curso final del Lozoya, que es el tramo más solitario y desconocido del río que nace en el lejano Peñalara, no lo olvidemos, hasta alcanzar la Presa de la Parra. El regreso se efectuará por el camino de la ida, por el fondo del valle abierto por el Lozoya o, según aconsejen las circunstancias y el gusto de los participantes, por el algo más cansino que recorre las cimeras de los cerros y campos desnudos, más solitarios todavía que el curso del Lozoya, hasta regresar al punto de partida.
Se trata de una ruta esforzada por su larga longitud, aunque carece de dificultades técnicas, aparte de las derivadas de remontar alguna tediosa y prolongada pendiente.
Saludos
Alfredo Merino