
Regreso: 15:00h aprox.
Precio Autocar **:
Socios numerarios 12€
Socios simpatizantes 13 €
Socios Juveniles 13 € Acompañantes: 15 €
(** Cuotas año 2012 a definir en reunión anual Club)
Dificultad: * Baja, 8 kms. apróx.
MIDE: 1-2-1-1 Sistema de Valoración de Senderos
Duración de la marcha: 4 horas
DESCRIPCION DE LA RUTA
En el suroeste de la comunidad de Madrid y bañada por el río Perales, Navalagamella es una pequeña localidad que tiene sus orígenes en las repoblaciones por parte de pastores tras la reconquista cristiana. Desconocida por muchos madrileños, ofrece a sus visitantes múltiples ofertas lúdicas para disfrutar del tiempo libre, la ruta entre encinares para recorrer sus molinos de piedra o el paso de la Cañada Real Leonesa.
Ruta circular alrededor de la humilde población de NAVALAGAMELLA. Transcurre por veredas muy marcadas y por la Cañada Real Leonesa, una vez se termine dichas veredas, hay una zona un poco difícil la cual transcurre por campo sin sendero alguno, esperemos que los años de niñez por esas tierras no me jueguen una mala pasada.
HISTORIA
Los molinos, como ahora los ordenadores, ocupaban a mucha gente. Por el Catastro de Ensenada, de 1750, sabemos de provincias en las que más de la tercera parte de los individuos dedicados a actividades artesanales e industriales –sector secundario, o sea– eran molineros. Sólo en el municipio madrileño de Navalagamella, que entonces tenía 677 almas, el mismo documento señalaba la existencia de “seis molinos harineros de cubo a la orilla del río llamado Peralejos”, hoy Perales, todos de particulares, excepto uno que pertenecía al monasterio de El Escorial. ¡Un molino por cada 100 habitantes! Hoy, en esa proporción, no hay casi ni bares.
Pero la prosperidad del negocio despertó la envidia y, con ella, la malicia de que los molineros se enriquecían con la maquila, quedándose con más grano del que legalmente les correspondía como pago. Lo dice el refranero: “Molinero y ladrón, dos cosas suenan y una son”; “molinero y no ladrón, sería caso de admiración”. Probablemente sea ésa la razón de que alguno de los molinos que hoy pueden verse paseando por el curso alto del Perales sea una ruina casi irreconocible. ¡Si ya cuesta conservar los recuerdos de los seres queridos, como para preocuparse mucho por los de quienes nunca lo fueron
En primavera, la jara florecida, las encinas en flor, el amarillo de la retama y el olor del láudano de las jaras , harán despertar nuestros sentidos .
Divisaremos los restos de un antiguo molino hidráulico -representativo de esta zona de Madrid- curiosa construcción donde observamos la conducción de agua sustentada sobre un pequeño acueducto, el cubo para represar el agua y la salida de la misma cuya fuerza movía las piedras de molienda; incluso encontraremos los restos de una antigua piedra de moler.
Saludos
Gerardo Carreño
Fotos y Vídeo
- Distancia recorrida: 12,3 km
- Tiempo en movimiento: 3h 25 min
- Tiempo detenido: 1h 23 min
- Total tiempo: 4h 48 min
- Desnivel acumulado: 237 m
Datos facilitados por Santiago Gómez Fernández

