Cercedilla-Siete Picos- Cercedilla
Salida al antiguo modo: Tren.
Salida: 8:16 Estación Chamartín Línea C8B
Transbordo en Cercedilla a las 9:30
Regreso: 18:35 (si tomamos en tren a la 17:35)
Precio Billete i/v : 7,40 €
Dificultad: *** Media
Dificultad MIDE: 1-1-3-3
Duración de la marcha: Entre 5 y 6 horas
© Marga Estebaranz
DESCRIPCION DE LA RUTA
Otra clásica guadarramera, mucho menos exigente que la clásica cuerda larga.
En esta ocasión, haremos una salida a la antigua, es decir, como cuando éramos muchos muy jóvenes y por supuesto no había la motorización actual. Saldremos de la estación de Chamartín a las 8:16 para llegar a Cercedilla como una hora más tarde y transbordar a viejo tren de Navacerrada-Cotos. Sobre 35 minutos más tarde nos apearemos en la bonita estación de Puerto de Navacerrada, donde sin dilación comenzaremos a subir por unas rampas exigentes, hasta el mismo puerto, a la altura de la vieja y mítica Venta de Arias.
A esta altura iniciaremos otro ascenso por la pista del Telégrafo y cuando lleguemos a su final giraremos a la derecha hacia el cerro del mismo nombre siguiendo clara senda.
Tras dejar a nuestra izquierda los peñascos del cerro, con la Virgen de las Nieves en su cima, iniciamos un suave descenso hasta el collado de los siete picos, donde llega o se inicia la senda Herreros que transcurre por la cara sur de estos picos.
Pero no es esta nuestra senda, sino la que se adivina enfrente, y que se divide en múltiples caminillos, marcados con hitos mientras se empina la cuesta y entramos en el bosque de pinos, para acometer la subida y casi única de la jornada.
Estamos subiendo al séptimo pico, no al primero, al más oriental de esta singular sierra de dientes conocida antaño como la “sierra del dragón” y solamente al final de esta subida, comenzaremos a salir del pinar, y avanzaremos en menor pendiente por una pradera de montaña, para tras unos 30 minutos desde el collado, toparnos con la mole de granito del séptimo pico, de 2120 mts de altura. Es como un mojón gigante coronado por el vértice geodésico en su cumbre. A ella se puede subir por fácil trepada, salvo que la roca esté mojada o helada, lo que la convertiría en peligrosa.
Continuaremos por marcado sendero hacia los siguientes, sexto, quinto, cuarto y tercero, a veces con pequeñas destrepadas sin importancia, siempre rodeando los picos por la cara norte, que la otra es bastante inaccesible.
En este tercero el sendero se bifurca, adivinándose la bajada hacia el collado ventoso. Si queremos ir hasta el segundo de los picos, deberemos seguir recto. En este segundo pico, hallaremos la “Ventana del Diablo” un poco antes de llegar. La ventana es una gran escotadura abierta hacia el cielo, con vistas magnificas.
Dice la leyenda que desde aquí, el diablo contemplaba jocoso las dificultades en la construcción de la catedral de Segovia y aún hoy contempla desde aquí una de sus inacabadas torres.
En el collado entre segundo y tercero se inica un camino de descenso, rápido, en sentido norte, por la llamada cañada lóbrega, hacia el Collado Ventoso o de la Menta, al que llegaremos tras unos 20 minutos de descenso, teniendo siempre a la vista, el montón de trigo y adivinando tras el cerro ventoso, el puerto de la Fuenfría.
En el Collado Ventoso, paso importante hace varios siglos entre provincias, encontraremos verdes praderas que invitan al descanso. Este collado es atravesado por el famoso y recientemente destrozado por la estulticia de politiquillos, camino Schmidt.
Pero nosotros no vamos a seguir este camino, que lo dejaremos a la derecha y que nos llevaría a la carretera de la Republica, sino que tomaremos hacia la izquierda, hacia el sendero de los Alevines.
En suave subida hacia la umbría del segundo pico, buscamos la senda señalada con círculos amarillos en los pinos, para continuar entre estos hasta la Fuente de los Alevines o de la Navezuela. Continuamos en suave ascenso hacia la pradera de Majalasna, sorteando piedras de manera fácil, hasta que antes de llegar a esta pradera podemos observar a nuestra derecha el último de los siete picos, y el más bajito, el Pico Majalasna o Pico primero.
El camino hacia la pradera desciende y se difumina suavemente entre piornos, tras atravesar la pradera reencontraremos una fuente y otra vez los círculos amarillos de la ruta ( es una ruta señalizada para el valle de la fuenfría) nos lleva en bajada y sin desviarnos de esta senda hasta la pradera de Navarrulaque, lugar de descanso, donde se encuentra el monumento a los pioneros de Guadarrama y una fuente-refugio muy concurrida, pues es de fácil acceso desde las dehesas de Cercedilla.
Continuaremos por la carretera de la republica, dejaremos a la derecha el Reloj de Cela, no sin antes haber comprobado si funciona (colocarse sobre la tabla de signos en la posición que corresponda a la fecha del día y nuestra sombra indicará la hora) y llegaremos a una curva cerrada y veremos a nuestra izquierda, el mirador de Vicente Aleixandre, donde se pueden leer algunos versos del poeta: “sobre esta cumbre solitaria os miro, campos que nunca volveréis por mis ojos……”.
En este mirador, en una oquedad, había antiguamente unos libros de poemas del poeta, pero hace tiempo que lo afanaron. Ahora hay un libro, como de cumbre, colocado y retirado periódicamente por el club Trotamontes, donde la gente deja sus pensamientos, a veces floridos sobre la vida, la amistad y las montañas.
Seguimos por la carretera, hasta encontrar un sendero a mano izquierda, la Vereda de Enmedio, que nos baja rápidamente hacia el valle. Llegaremos a la caseta de información de la fuenfría y una vez aquí, decidiremos si bajamos siguiendo la carretera, camino algo más corto, pero pesado y ya con tráfico o bien tomaremos el Camino Purecelli, algo más largo, pero más bonito, para llegar a la estación de tren de Cercedilla, donde tomaremos el cercanías que nos devolverá a los madriles.
